El Salvador, como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, podría verse envuelto en las negociaciones sobre una nueva resolución contra Irán impulsada por Estados Unidos.
Estados Unidos y Bahrein presentaron un proyecto de resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU que busca renovar el embargo de armas contra Irán, el cual expira en octubre de 2020. La iniciativa, que será debatida en las próximas horas, podría derivar en sanciones internacionales contra el régimen iraní si no se logra un consenso
La propuesta estadounidense pretende extender las restricciones a la compraventa de armas convencionales impuestas a Irán desde 2010. Washington argumenta que el fin del embargo permitiría a Teherán adquirir sistemas de armamento avanzados, desestabilizando aún más la región de Medio Oriente. La iniciativa cuenta con el respaldo de Reino Unido y Francia, pero enfrenta la oposición de Rusia y China, quienes tienen poder de veto en el Consejo.
Paralelamente, Estados Unidos busca formar una coalición marítima internacional para proteger el tráfico en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial. La medida responde a los ataques contra buques petroleros que Washington atribuye a Irán. Países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Noruega ya se sumaron a la iniciativa, mientras que otros evalúan su participación.
Las negociaciones en Nueva York coinciden con un aumento de las tensiones entre Irán y Estados Unidos desde que Washington se retiró del acuerdo nuclear en 2018. Teherán ha respondido superando los límites de enriquecimiento de uranio establecidos en el pacto y amenazando con cerrar el estrecho de Ormuz si se le impide exportar crudo. Analistas internacionales advierten que la escalada podría afectar los precios del petróleo y, por ende, la economía de países importadores como El Salvador, que depende del combustible importado para su transporte y generación eléctrica.
El gobierno de Nayib Bukele no se ha pronunciado oficialmente sobre su postura ante el proyecto de resolución ni sobre una posible participación en la coalición marítima. Sin embargo, fuentes diplomáticas indican que San Salvador sigue de cerca las deliberaciones en la ONU, dado que cualquier sanción contra Irán podría impactar las relaciones comerciales con ese país, aunque el intercambio bilateral es mínimo.
